Now
Now
Now
Now
Now
Now
Now
Menu

¡Esto es Cliff Diving!

Lo que necesitas saber sobre el arte de la caída

Una caída de 27 metros, la altura de un edificio de 8 plantas, y una aceleración de 0-85kph antes de tocar el agua y prepararte para una aceleración incluso más rápida. Ve el video y descubre que más necesitas saber sobre el cliff diving...


Un gran clavadista comienza con un gran despegue, porque una vezen el aire, es muy difícil cambiar algo del salto. Toda la velocidad racional para las volteretas y tirabuzones proviene del salto desde la plataforma. Lo que pasa realmente en el aire es difícil de explicar, incluso para un clavadista... "Es un pensamiento un poco borroso. Intento pensarlo todo el rato, pero tu cuerpo simplemente activa el "piloto automático". He saltado desde que tenía 21/22 años y en saltos de altura desde el 2011; todos esos movimientos están engranados y en el momento que dejas la plataforma tu cuerpo toma las riendas y sabe lo que hacer perfectamente," dice el americano Steve LoBue. "Definitivamente en saltos más fáciles, cuando "despegas", sientes el viento en tu pelo y sabes que sentirás la aceleración, podrás oír la aceleración y eso es lo que da un poco de miedo." De 0-85kph en menos de 3 segundos- es la forma más pura de la velocidad ¡Necesitarías un coche deportivo con muchos caballos para poder seguirle el ritmo a un cliff diver!


A parte del rendimiento físico de un salto, el aspecto psíquico también juega un papel muy importante- uno de los mayores retos de este deporte. "Es uno de esos deportes que no se puede entrenar cada día desde los 27 metros, por lo que debes entrenar tu mente para que se imagine exactamente cuál sería la sensación desde esa altura," explica el 4 veces campeón de las World Series Gary Hunt. El cuerpo y la mente tienen que estar muy bien conectados, es la única manera de asegurar que todo va a salir como lo tenías planeado.


Después de saber cómo manejar la gravedad durante tres segundos, sales a la superficie del agua rodeada por burbujas de aire y teniendo una sensación que para Orlando Duque es casi indescriptible: "¡Es un auténtico subidón, muy divertido, sientes la presión sanguínea, sientes como si estuvieses vivo otra vez!"