Los clavados: El despegue perfecto, episodio 2

Orlando Duque
Analizamos la parte más importante de un clavado

Da igual si eres nuevo o un veterano fan del Red Bull Cliff Diving, porque esta serie de 7 capítulos, con Gary Hunt, Orlando Duque y Rhiannan Iffland, te mostrará cada aspecto de uno de los deportes más fascinantes del mundo. A lo largo de las próximas dos semanas publicaremos todos los episodios, cada uno con una historia relacionada. 

Mira arriba El despegue perfecto: Episodio 2 y sigue leyendo para que aprendas más sobre este fascinante deporte extremo..

Suena la campana, el público guarda silencio y el saltador se prepara al borde de la plataforma que se encuentra a 27 metros de altura. Después de los entrenamientos y las horas pasadas en la piscina y en el gimnasio, ha llegado el momento de la verdad. Y todo empieza con el despegue. Si le preguntas a cualquier saltador te dirá que el momento más importante es el instante en el que se lanza hacia el vacío. 

"El despegue en un salto es como los cimientos de una casa. Si no tienes un buen despegue, la casa se va a derrumbar. Si tienes un mal despegue es muy difícil tener una buena entrada en el agua", explica Gary Hunt.

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El secreto de los geniales saltos de Gary Hunt es un despegue perfecto y explosivo. Foto: Dean Treml/Red Bull Content Pool.

No es fácil entender la importancia del despegue si tenemos en cuenta toda la acción que sigue a este, pues los saltadores hacen todo tipo de giros y tirabuzones antes de prepararse para una entrada perfecta en el agua. Dejemos que el experto Joey Zuber, comentarista de Red Bull Cliff Diving, nos lo explique mejor: 

"La velocidad tiene que ser perfecta, el salto tiene que ser perfecto y la mente tiene que estar preparada. Necesitas tener el miedo controlado. Hace falta mucha preparación y entrenamiento para mantener la calma cuando te encuentras sobre la plataforma". 

Por supuesto, cada lugar supone un reto único a la hora de hacer ese despegue perfecto. Ya sea la ventosa costa de Irlanda o las irregulares rocas de Las Azores. Los saltadores llevan 12 años buscando el límite por todo el globo. 

"Para mí un sitio que hay que destacar es Las Azores en Portugal. El lugar desde el que saltamos las mujeres no está muy plano, por lo que te puedes pasar varios minutos buscando el lugar ideal antes de tirarte", dice Rhiannan Iffland.

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Rhiannan Iffland se concentra sobre la rocosa superficie de lanzamiento en Las Azores. Foto: Romina Amato/Red Bull Content Pool.

Desde un punto de vista técnico hay cinco posiciones de despegue posibles: hacia adelante, hacia atrás, hacia adentro, al revés y haciendo el pino. Durante la competición los saltadores deben despegar desde varias posiciones. La mayoría de ellos tienen un método preferido y evitan los otros. "Mi despegue favorito es hacia dentro", dice Iffland; mientras que Orlando Duque confiesa: "Eso es terrorífico. Yo no hago despegues hacia dentro".

En un despegue influyen piernas, brazos, estómago y los músculos de la espalda. Para saltar con fuerza hacen falta unas piernas poderosas. Los brazos ayudan a elevarnos y a la rotación, mientras que el estómago y la espalda ayudan a llevar al cuerpo a la posición correcta. Durante el vuelo se pueden hacer algunas correcciones, pero una vez que el clavadista ha dejado la plataforma sabe si las cosas van bien o no. 

Así que lo mejor es asegurarse de que uno entra en el agua de la forma correcta, pero para ello es necesario empezar bien. "Acabas de la manera que empiezas", es un dicho ruso sobre los clavados. Algo que entienden todos los saltadores, da igual qué idioma hablen.