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Fecha: 31/08/2018

Steven LoBue el líder de las Series Mundiales, se juntó con el irlandés David O'Caimoh, un profesional del wakeboard, para hablar de las similitudes y diferencias entre ambos deportes acuáticos.

Los dos atletas no tardaron mucho tiempo en ponerse de acuerdo sobre la primera similitud: la percepción aérea. "Creo que si desde fuera miras a los dos deportes, el wakeboard y los clavados, lo primero que notas es que es necesario tener una especie de percepción aérea. Él está en el aire haciendo giros, que es lo que también hacemos nosotros", explica LoBue. A lo que O'Caimoh añade: "Además, es necesario tener un torso fuerte y, por supuesto, lo más importante es que siempre hay que aterrizar de pie".

La diferencia entre ambos deportes es el número de giros y saltos mortales. Un clavadista puede llegar a hacer cinco saltos mortales en menos de tres segundos, mientras que para un especialista en wakeboard realizar dos ya es algo impresionante. "En wakeboard hay que hacer muchos saltos y giros pequeños. Es necesario realizar todos los trucos seguidos, además es importante que sea de forma constante". LoBue ha quedado muy impresionado con el deporte del wakeboard.

Por otro lado, el cuatro veces campeón de Europa de wakeboard cree que en su deporte tienen muchísima ventaja cuando se trata de aprender un nuevo truco. Steven explica que para aprender un clavado hay que trabajar mucho en la piscina. Es necesario dividir el salto en tres partes antes de poder aprenderlo y dominarlo. Además, tienen que se capaces de soportar la presión mental para no cometer ningún error al arrojarse sobre una plataforma a 27 metros de altura. David hace hincapié que en el wakeboard es posible "hacer trampas". "Podemos hacer que la embarcación o el cable vaya más despacio, para que el impacto sea menos. En los clavados, en cambio, solo tienes una oportunidad. Al tirarte desde 27 metros no tienes posibilidad de ir más despacio, vas a impactar contra el agua a 80 km/h. Así que creo que en wakeboard tenemos una ventaja", se jacta.

Al realizar maniobras aéreas en ambos deportes, es muy importante el impacto sobre el agua. Los saltadores siempre buscan una entrada limpia en el líquido elemento, que no salpique. David explica que el impacto del agua en la práctica del wakeboard es un poco diferente: "La cuestión es que llegas con un movimiento hacia delante de gran velocidad y en vez de atravesar el agua, lo que quieres es deslizarte por encima de ella. Como mejor puede describirlo es pensando en el aterrizaje de un avión".

La idea que dice David de deslizarse sobre el agua es el aspecto que Steve encuentra fascinante en el wakeboard. "Me gusta la sensación de deslizarte sobre el agua. Es algo muy diferente a concentrarte mirando el líquido elemento desde una gran altura. Sí, es fantástico el poder flotar por encima del agua. Crecí practicando el wakeboard, así que en mi estilo todavía hay un poco de influencia de ese deporte que me gusta mucho".

David (24 años) acaba de probar por sí mismo lo que supone realizar un clavado y quiere seguir practicando: "Hace poco salté desde 8 metros, pero si alguien me lo permite probaré con 15 metros". Steve, ¿apoyas la idea?

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